Luego de ser destronado por la cinta de cassette primero, y posteriormente por el disco compacto durante la década de 1990, nadie hubiera creído hace apenas unos años que el gran triunfador dentro del mundo de la música de primeros del siglo XXI sería el viejo disco de vinilo.
Sin embargo, todo apunta a que este tradicional formato ya ha regresado para quedarse. No sólo ha sido el formato que más ha crecido en ventas durante la última década, sino que ya ha dado el batacazo y durante el año 2016 ha superado a las descargas pagas en lo que hace a ingresos. Aunque estos números corresponden solamente al Reino Unido, todo parece indicar que esta es una tendencia manifiesta en todo el mundo.
El vinilo parece haber encontrado su nicho en todos los espacios. Grandes sellos discográficos lo utilizan para lanzar a sus principales nuevos artistas, al mismo tiempo que apuestan al mercado de las reediciones de álbumes clásicos. A su vez, pequeños sellos y artistas provenientes del ‘underground’ también se están beneficiando de este regreso, aprovechando al máximo también las posibilidades del marketing a través de internet.